
2010. Pioneros en la formación de Sommeliers en Arequipa y el Sur del Perú.
2015. Pioneros en incorporar la modalidad semipresencial con el apoyo de nuestra plataforma Mi Excella, formando sommeliers de distintos lugares del país y de la región.
2020. Pioneros en otorgar a nuestros egresados la certificación de la ONAV, institución europea que respalda nuestra formación.
2023. Pioneros en brindar a nuestros egresados el certificado de Sommelier otorgado por la ONAV.




Milagros Torres Berríos – Promoción 2021
Estudiar en Excella significó un reinicio en mi vida, fue el giro de carrera que mi espíritu necesitaba, volví a sentir entusiasmo y muchos ánimos, pues todo lo que aprendí me dio la oportunidad de conocer distintas formas de desarrollar mi profesión. Siento que ser Sommelier me brinda infinitas posibilidades, y esa sensación me hace sentir muy cerca a la libertad; pienso que no hay nada más hermoso que crear y renovar día a día nuestro propio camino.
Siento mucha gratitud con Excella, es la escuela en donde conocí la pasión que dirige mi vida, y en donde reforcé los valores que me permitirán cumplir cada una de mis metas: compromiso, responsabilidad y disciplina. Para mí, Andrea Bruno siempre será un gran ejemplo y una gran amiga. Y me siento muy afortunada de haber iniciado mi carrera como Sommelier junto a ella, como profesora, directora y guía.
Darcy Góngora – Promoción 2019
¿Alguna vez te pasó que no encuentras palabras para describir que encontraste algo que amas? Pues este es mi caso. Llegué a las manos de la profesora Andrea Bruno, por intermedio de un gran amigo mío y colega, al cual le agradezco infinitamente. Mucho tiempo antes ya había escuchado de Excella, pero hacer coincidir en tiempos lo laboral y lo estudiantil es en muchas ocasiones complicado. Pero no imposible…!! La Directora me dio la oportunidad, y entonces sentí que todo alineaba, y no debía fallar, Desde ese entonces me convertí en un aprendiz de este maravilloso mundo, y hoy sigo siendo el aprendiz, pero hay algo que logré con la Profesora: fue el amor a la profesión. Es importante resaltar el profesionalismo de la Profesora y Directora Andrea Bruno, realmente un lujo, y también resaltar todo el soporte de Excella, tanto la plataforma virtual y en toda la organización. Durante la pandemia del 2020 mi experiencia fue única pues esperaba con ansias la clase virtual. Dentro de este tiempo no fuimos olvidados por Excella: fuimos afortunados, pues nos preparamos para el Examen Final con clases virtuales. Quiero finalizar indicando que -más que una profesión- aprendí un estilo de vida nuevo. Como Bartender no me había percatado tanto de las cosas que hacía. Hoy por hoy como sommelier me doy cuenta de todo lo que se puede hacer dentro de esta maravillosa profesión. Infinitamente muchas gracias!!!
Adriana Jihuallanca – Promoción 2013
En una exposición de vinos por el año 2012 tuve la fortuna de conocer a Andrea Bruno, la reconocida, admirada y muy querida sommelière, y fue ahí entre mis preguntas curiosas sobre el mundo del vino que Andrea me hizo la mejor invitación que he recibido hasta hoy: ¿deseas formarte como sommelier con nosotros en Excella?
La formación que recibimos fue muy exigente, completa. Información de calidad, actualizada, contrastada, de mucho detalle, pero sobre todo humana.
Excella me permitió “salir a la luz” (ese es su significado), despertó en mí la sensibilidad y espíritu de servicio que nuestra profesión requiere, humildad, valores y cualidades que hoy en día puedo reflejar en mi entorno personal y profesional.
Ser sommelier se ha convertido en un estilo de vida, me ha permitido viajar por viñedos y bodegas de diferentes países, conocer culturas y personas maravillosas, tener amistad con referentes del mundo del vino, del Sake y la Sidra, y tener un constante aprendizaje.
Y Excella se ha convertido en mi familia, un lugar donde puedo regresar con la confianza para equivocarme y aprender nuevamente, para compartir con los amigos, reír, llorar y celebrar los logros de cada uno.
Andrés Lozada – Promoción 2011
Han pasado más de 10 años desde que egresé. Al pasar el tiempo sigo enamorado de esta profesión. Uno jamás deja de aprender. Cada año sale algo nuevo o algo cambia y demanda estar atento.
Puedo decir que Excella no sólo es donde estudié, es una familia. Tanto egresados como alumnos cuando podemos nos juntamos y compartimos anécdotas, probamos vinos y destilados.
Ser parte de Excella es un honor, ya que la exigencia estudiando o habiendo terminado sigue. La profesora Andrea Bruno no solo es maestra, es amiga, y te hace enamorarte de lo que haces.
Ser sommelier me permitió conocer grandes personas, me puso retos que incluso pensé que no podía realizar. Estoy muy contento y agradecido por todo.
Agustina Goldsack – Promoción 2019
Desde pequeña crecí entre viñedos y bodegas. Siendo argentina y de Mendoza, el vino era parte de la mesa familiar todos los días. Estudié Gastronomía y Pastelería en mi país natal y viajé a Perú para aprender nuevos sabores y vivir experiencias. Los caminos me llevaron a estar detrás de la barra y estudiar Coctelería, donde descubrí el maravilloso mundo de los destilados y licores, pero ante todo lo que más me gustaba: el servicio al cliente.
Mientras más me involucraba en el rubro gastronómico sabía que me faltaba algo. Siempre tuve la pasión por el vino, pero quería aprender más, y volver a mi país no estaba dentro de mis pensamientos. Decidí formarme como Sommelier en Excella, porque sabía por personas allegadas que Andrea Bruno era una gran profesora.
La formación en Excella es muy exigente. Hay que sentir pasión por ella y seguir adelante. Cada clase, cada cata, cada examen nos fue formando hasta el final. Andrea está presente en cada detalle.
Gracias Andrea por enseñarme lo mejor de ser sommelier y lo hermoso que es el servicio. Gracias a mis compañeros de la Promoción 2019, porque juntos llegamos a nuestra meta.
Javier Coaila – Promoción 2018
Descubrí mi pasión por el vino en Argentina, cuando estudiaba Ingeniería de Sistemas en la Universidad de Tandil. Luego me mudé a Canadá a realizar mi posgrado, y allí consolidé mi amor por esta bebida tan noble, y decidí volver a mi patria para trabajar por la puesta en valor la viticultura peruana y moqueguana, la que supo gozar de fama mundial durante los siglos XVII, XVIII y XIX.
En 2007 fundé en Moquegua la bodega Viejo Molino, que a la fecha ha contribuido enormemente a los objetivos propuestos, logrando reconocimiento nacional e internacional para la viticultura moqueguana.
Para lograr estos reconocimientos, era consciente de que debía profesionalizarme en mi nueva ocupación, lo que me llevó a investigar para elegir dónde realizar mis estudios. Luego de analizar la oferta académica, decidí hacerlo con Excella, lo que me permitió ingresar al mundo del vino por la puerta grande.
Me siento orgulloso de haber podido formarme como Sommelier en Excella, ya que además de obtener los conocimientos necesarios para mi nueva ocupación, también pasé a formar parte de un valioso grupo de colegas, con los cuales tengo la oportunidad de trabajar en diversas ocasiones.
Vanesa Gonzales – Promoción 2010
Fue una experiencia muy enriquecedora -que sobrepasó todas mis expectativas- el haberme formado como Sommelier teniendo como profesora a Andrea Bruno y haber compartido las clases con un grupo de gente tan valiosa e interesante.
Aprendimos mucho más de lo que imaginamos, tanto en conocimientos teóricos como un intensivo entrenamiento práctico, y si algo tendría que resaltar es la ética y el profesionalismo con el que se llevó a cabo la formación.
Muy agradecida porque todo lo recibido fue la base para el desarrollo de la propuesta de nuestros restaurantes.
¡Gracias Andrea por incentivarnos a seguir aprendiendo siempre!
Adrián Bedregal – Promoción 2019
Durante mi formación como chef tuve el privilegio de conocer a la excepcional sommelière Andrea Bruno, directora, maestra y fundadora de Excella, quien impartía la clase de Enología. Más adelante, mi trayectoria se cruzó con la de Vanesa Gonzales, también una sommelière egresada de Excella, con quien experimenté una clase cautivadora y llena de dinamismo.
Fue entonces cuando decidí sumergirme por completo en el Programa de Sommelier de Excella, reconociendo en sus alumnos el reflejo de su maestra, y debo decir que superó todas mis expectativas.
Esta vivencia ha sido un auténtico viaje de aprendizaje, significativamente más enriquecedor y amplio de lo que alguna vez imaginé. Ha sido un sendero de crecimiento tanto personal como profesional, desde los matices de la comunicación en un correo electrónico hasta los secretos complejos de descorchar una botella de espumante.
Andrea, quiero expresarte mi más sincero agradecimiento por compartir continuamente tu pasión y experiencia con todos nosotros, por transmitir la inestimable lección “el aprendizaje es un camino perpetuo”, y también por reconocer y alentar nuestros propios talentos, impulsándonos a abrazar esta profesión con nuestro estilo único.
Lucía Tejada – Promoción 2018
Mi viaje para descubrir mi pasión por lo que hago empezó cuando conocí a Andrea Bruno, quien con su experiencia, profesionalismo y su valor como ser humano, me enseñó que cuando uno hace lo que verdaderamente le apasiona, el trabajo se llama placer. Gracias a mi formación como Sommelière en Excella, aprendí sobre la amplia gama de ofertas laborales que tenemos para desarrollarnos como profesionales.
La gastronomía es un viaje sin retorno que nos lleva a vivir plenamente nuestros sentidos y descubrir día a día diferentes formas de ver la vida. Entre ollas, sartenes y un agitado vaivén de la cocina, decidí apostar por la Sommellerie. Cuando pensamos que es algo muy limitado, es cuando nos damos cuenta que nunca terminamos de aprender. Con toda la información, historia, geografía y leyes que yo estaba acostumbrada a estudiar, llegó un mundo apasionante con una increíble maestra de vida, que sobre todas las cosas me contagió su pasión por lo que mejor sabe hacer.
Excella no sólo me permitió desarrollarme profesionalmente y poder expresarme con total naturalidad en todo lo que me gusta, sino que también me dio excelentes amigos y colegas, con quienes es un honor encontrarnos siempre como una familia, la familia que Andrea se encargó de consolidar.
Víctor Salazar – Promoción 2019
Escuché de Excella por medio del conocido de un conocido de un amigo. Antes de eso era un server que se convirtió en maître que se convirtió en bartender y luego en Jefe de Barra en un Hotel en Cusco.
Mi idea sobre el vino era muy superficial y básica. pero el mismo ambiente en el que trabajaba despertó mi curiosidad y mis ganas de saber más. Ser autodidacta te lleva hasta cierto punto; pero creo que fue suficiente para que Andrea vea algo en mí y me aceptara en sus clases.
En las clases descubrí algo que no solo me apasionaba realmente, sino que sentí que era bueno también. Con mucha dedicación, estudio y practica logré conocer a profundidad este nuevo mundo (y también viejo mundo) que abrió muchas más puertas para mi desarrollo como profesional.
Me llena de orgullo no solo ser egresado de Excella sino también ser prueba de que hasta en los tiempos más difíciles -como en medio de una pandemia global- se puede lograr algo espectacular si te lo propones. Hoy como sommelier, representando no solo a Excella con mi labor y también al Perú en el Medio Oriente, es una experiencia que jamás me hubiera imaginado.
Cecilia Rivera – Promoción 2014
Tuve contacto con el vino desde que empecé a trabajar como administradora de un restaurante, hace 20 años. En ese momento no conocía sobre el tema, pero aún así intentaba tener una buena Carta de Vinos, con mis escasos o casi nulos conocimientos.
Hasta que se cruzó en mi vida Andrea Bruno, a quien yo veía con mucha admiración. Un día me invitó para formarme como Sommelier en Excella, y tuve la gran oportunidad de ingresar.
Fue un año intenso, con clases y catas, un año de mucho aprendizaje, de muchas experiencias nunca antes vividas. Un año donde reaprendí a estudiar con mucha disciplina, después de muchos años.
Atesoro ese año porque lo viví con un grupo de jóvenes muy ávidos de conocimientos, con quienes compartirnos excelentes e inolvidables momentos. En ese tiempo es donde realmente conocí a la Maestra, quien nos inculcó el amor y la pasión por este mundo.
Sebastián del Carpio – Promoción 2013
Soy psicólogo de profesión, pero la vida y la familia fueron llevándome por el camino de la restauración. Y aunque, por sobre todo, ingresé a Excella por el gusto y las ganas de aprender y conocer; terminé enamorándome del mundo del vino y hoy es parte fundamental de mi vida personal y profesional.
Y es que ahora encuentro imposible no descubrirme felizmente sumergido en esta profesión.
La experiencia fue plena y completa, nutriéndome clase a clase de conocimientos, cultura general y valores éticos y morales.
Repito; plena y completa. Y aunque, lógicamente, aún me falta un mundo por conocer y aprender, hoy me siento preparado para seguir creciendo como profesional y persona.
Gracias Excella. Gracias, Andrea.
Monserrat Buscaglia – Promoción 2019
Pasé parte de mi infancia en casa de mis abuelos maternos. En los almuerzos y cenas en vez de refresco o agua, se bebía vino. Crecí pensando que el vino es parte de la dieta diaria. Siempre tuve interés en cocinar, probar recetas de todo cuanto cayera en mis manos, andaba tras los recetarios de mi tía Ema, que eran secretos bien guardados. Así fui descubriendo una de mis pasiones.
Llegó la hora de que mis hijos iniciaran sus estudios universitarios, y con la insistencia y el apoyo de ellos postulé a la carrera de gastronomía. Fue en ese entonces cuando tuve clases con Andrea Bruno y quedé seducida por el mundo del vino, y no hubo vuelta atrás. De la mano de mi colega Adrián Bedregal, nos inscribimos en Excella y empezó la aventura. Aprender de una sommelière tan apasionada como Andrea es un privilegio. La agradezco por ser una de mis maestras más queridas en este camino de vida. Haber realizado esta formación de sommelier me da la oportunidad de enlazar los sabores de comidas con bebidas, para que bailen armoniosamente en el paladar. Es una labor que es un reto para mí. He recibido las herramientas adecuadas y con el constante apoyo, consejo y aliento que siempre nos brinda Andrea, todos nosotros podemos seguir aprendiendo y descubriendo mucho más de esta maravillosa profesión.
Ricardo Mino – Promoción 2018
La formación de Sommelier ha tenido un impacto profundo en mi enfoque y perspectiva en el campo laboral donde me desarrollo, las ventas. No solo he adquirido habilidades técnicas valiosas, sino que también he desarrollado un sentido refinado de la atención al detalle, la paciencia y la capacidad para apreciar la diversidad en todas sus formas. El conocimiento y la confianza que he ganado como Sommelier se han vuelto invaluables en mi vida profesional. Ya sea asesorando a clientes sobre elecciones de vinos, capacitando a jóvenes relacionados al servicio en un restaurante, trabajando en eventos especiales o simplemente disfrutando de una buena copa de vino con serenidad, siento que la carrera de Sommelier me ha dotado de una herramienta única y enriquecedora.
Agradezco a Excella y a su fundadora, Andrea Bruno por su dedicación y apoyo a lo largo de esta travesía. Ha sido un honor aprender de profesionales tan apasionados y talentosos. La formación de Sommelier no solo ha sido una etapa educativa, sino un catalizador para un crecimiento personal y profesional continuo. En resumen: espero seguir creciendo y aprendiendo en este apasionante mundo de las bebidas. Ser sommelier profesional es un reto y una responsabilidad, pero también una gran satisfacción y un privilegio.
Karla Ávila – Promoción 2020
Encontré a Excella en un camino donde buscaba conectarme con la pasión de la gastronomía y experiencias sensoriales.
Nunca imaginé que al tomar este programa, me abriría las puertas de tan valiosa información respecto al vino y otros productos. De manera didáctica, práctica y teórica, la directora y profesora Andrea Bruno nos brindó clases excepcionales, era muy pulcra en sus conceptos y detallista con las explicaciones.
Hasta el final, en medio de una pandemia mundial, recuerdo que más allá de las clases en línea, el distanciamiento social no nos detuvo, y nuestro examen final fue muy bien preparado para la coyuntura.
Las clases me inspiraban mucho, yo salía con ganas de comerme el mundo y seguir investigando más.
Me siento muy agradecida con Andrea, por todo el conocimiento compartido dentro y fuera de clases.
Gad Caytuiro – Promoción 2018
Han pasado varios años desde que egresé. Quiero compartir y reafirmar las palabras que escribí en ese momento:
Estimada directora Andrea, agradezco la paciencia, pasión, sentido de responsabilidad, puntualidad y profesionalismo que aprendí de usted.
Es una gran oportunidad y de la mano de usted sé que siempre será muy productivo. El sentimiento de satisfacción es enorme y también el de saber que es un nuevo inicio, a poner en práctica lo aprendido y seguir absorbiendo conocimientos.
Gracias por el soporte y exigencia, de mostrarnos muchas virtudes y los cuidados que debemos tener en nuestra vida profesional. Simplemente agradecido.
Carola Behrendt – Promoción 2010
Mi experiencia ha sido plenamente satisfactoria. Me abrió un conocimiento de base muy valioso para poder comprender las diferentes calidades de los vinos y la diferencia entre los vinos que provienen de los diferentes “terroirs”. Disfruté mucho también la enseñanza de reconocimiento de los aromas, una parte muy importante para mí, porque me recordaba los aromas de mi infancia y me enseñaba a afinar mi olfato.
Como soy propietaria de una empresa gastronómica, siempre he podido aplicar mis nuevos conocimientos directamente en mi actividad. Mis estudios como sommelier han sido muy importantes para mejorar la calidad de mi trabajo y además me han dado un material muy valioso para formar y capacitar el personal de mis restaurantes.
Aparte del aprendizaje sobre el mundo de los vinos, he apreciado mucho el constante intercambio de conocimientos sobre la cultura general que debe tener un sommelier. Después de esta experiencia tan agradable e interesante, quiero agregar que lo más valioso ha sido la motivación de nuestra directora de saber siempre más sobre esta parte de la cultura gastronómica.
David Bosia – Promoción 2014
Excella para mí representó y representa una etapa básica en mi camino educativo y profesional. La adquisición de conocimientos y métodos no sólo técnicos sino también culturales y humanos son elementos que hacen posible el crecimiento completo de cada actor del mundo enogastronómico de cualquier segmento. Excella y su programa de formación son sin duda una gran oportunidad para quienes, como yo, trabajamos en este maravilloso sector. El mundo del vino está en constante cambio y esto implica un mayor y más amplio conocimiento de la naturaleza y las innovaciones de este sector, por lo que se hace imprescindible una adecuada formación y mantener altos niveles de actualización, factores que están plenamente cubiertos por el equipo de formación de Excella.
Romina Bolaños – Promoción 2018
Mi pasión por el vino nació de la mano de mi amor por la gastronomía. Aunque no me consideraba experta, siempre he disfrutado experimentar con nuevas recetas e ingredientes. Cada plato que preparaba parecía incompleto sin el acompañamiento perfecto: un buen vino que realzara los sabores. Mi curiosidad me llevó a buscar información en libros, revistas e Internet, pero pronto me di cuenta de que eso no era suficiente; quería ir más allá, adentrarme de lleno en el fascinante mundo del vino.
Fue en ese momento que una amiga, ex alumna de Excella, me recomendó su programa de formación. Lo que más me atrajo fue lo integral de su enfoque. Decidí inscribirme y, desde el primer día, no solo me sentí más apasionada por los vinos, sino que despertó en mí un interés inesperado por la historia y la geografía, materias que durante mis años escolares nunca habían captado mi atención. La sommellerie me enseñó cómo estas disciplinas dan contexto y vida al vino, conectándolo con las raíces culturales y con el terruño que lo hacen único.
Tras finalizar mis estudios en Excella, emprendí una nueva aventura en el extranjero. Aunque actualmente no trabajo directamente en la industria del vino, la sommellerie sigue siendo una parte importante de mi vida. Es un conocimiento que disfruto compartiendo con amigos y colegas que, al igual que yo, sienten una gran fascinación por este universo.
Más allá de eso, ser sommelier me hace sentir parte de un grupo selecto de personas que valoran el amor y el cuidado en cada detalle, que saben apreciar el arte de algo bien hecho.
Jhonny Matta – Promoción 2013
Como egresado de Turismo y Hoteleria de la Universidad Nacional de San Agustín, tuve mi primera experiencia laboral en el ámbito de la restauración y llegué a Excella en busca de herramientas para ser un profesional más competente e intentar destacarme, pero encontré mucho más.
Encontré un mundo amplio e interesante que me apasionó de inmediato, que crece con las diferentes maneras de ejercer la profesión y con los nuevos retos que esto representa.
Encontré también una filosofía, una nueva manera de ver las cosas.
Y es que cuando tus maestros saben transmitir pasión además de conocimientos, es cuando el aprendizaje se torna placentero. Por ello estaré siempre agradecido mi maestra Andrea Bruno y con Excella por todo. ¡Salud!
Karen Juárez – Promoción 2018
Gracias por comprender mí personalidad y por despertar aún más mi espíritu inquieto de asombro y de investigación.
Entre todas las experiencias que vivimos durante la formación, atesoro una muy especial. Hubo una enseñanza enorme en todo el proceso de evaluación en Cusco, en la que participantes de Arequipa, Moquegua y Tacna escogimos viajar a rendir el Examen Final con nuestros compañeros de promoción de la sede Cusco.
De pequeños nos enseñan a contar; ahora de mayores aprendimos a contar con los demás. Al pasar por esta experiencia nos preocupamos por el otro y sólo nos enfocamos en dar.
Gracias por mostrarnos esa visión de excelencia en cada cosa que se hace.
Junior Pérez – Promoción 2019
Durante muchos años quise participar en el Programa de Sommelier, e incluso asistí a varias presentaciones que Andrea realizó. Cada vez que quería comenzar se me presentaban muchas cosas que me hacían aplazar el inicio, pero ya estaba decidido y fue una de las mejores elecciones que hice en mi vida.
Cuando empecé mi formación, conocí mejor y de una manera muy distinta a mi maestra Andrea Bruno, una persona con muchas cualidades, la persona que me hizo amar la profesión desde el día en que tuve la entrevista para ingresar, día que nunca olvidaré.
En mi promoción conocí grandes compañeros, personas de las que aprendí mucho, y los tendré siempre. Ellos son y serán unos capos en lo hacen, muy profesionales. Me siento muy agradecido por la formación que recibí, pero sobre todo la manera de apasionarnos por el vino.
Andrea hace que el mundo del vino se vea tan pero tan interesante, que te inspira a querer ir por todas partes conociendo vinos, destilados, comidas y estar sintiendo cada aroma que te da el día a día, para poder elegir una buena combinación y nunca olvidarla, pero sobre todo seguir aprendiendo. ¡Gracias Andrea, gracias Excella!
Glenda Manrique – Promoción 2023
El amor y la pasión por mi carrera –Turismo- me ha hecho complementarla con profesiones que hacen especial sinergia como la administración, el diseño y la sumillería.
En el 2017 con mucho esfuerzo fundé en la ciudad de Ilo mi propia empresa, un operador de turismo que nació con muchos retos: promocionar no solo la localidad, sino también la región y hasta el país, brindando experiencias de calidad. Como se trata de una región vitivinícola, era necesario saber mucho más.
Excella me ha formado, me ha inspirado y ha logrado que a través de la sumillería repotencie y fortalezca mi pasión por el Turismo; comprendiendo, creando y transmitiendo mejores experiencias en Enoturismo.
La seriedad y exigencia de Excella logró que nunca me conformara, que despertara todos aquellos sueños y los llevara a la realidad.
Ser sommelier me ha dado las herramientas necesarias para trasmitir a través de mis guiados todo lo que significa una botella de vino…Viajar a través del vino, poder conocer paisajes, climas, cultura, trabajo y procesos con los ojos cerrados. No importa la distancia, lo que verdaderamente importa es el conocimiento y el amor que se transmite en cada palabra.
Me siento muy orgullosa. No ha sido un camino fácil… ¡pero de la mano de Andrea lo he logrado!
Gary Chuquimamani – Promoción 2021
Me acerqué al mundo de las bebidas hace más de 9 años. Empecé siendo asistente de bar en un restaurante, y poco a poco llegué a ser jefe de bar. Luego conocí a Excella, y durante la pandemia tuve la oportunidad para cumplir con esta meta que tenía pendiente.
Nuestro grupo de estudio estuvo conformado por bartenders, abogados, ingenieros, dueños de bodegas y gente dedicada al mundo del vino y de la restauración. A lo largo de más de un año de sesiones y catas cada uno aportó desde su perspectiva.
Para llevar adelante y concluir este programa debes tener la madurez necesaria y vencer tus barreras internas, y planificar tu tiempo de estudio. Al principio es difícil, pero sí se puede.
Quiero agradecer a nuestra Profesora Andrea por todas sus enseñanzas tanto dentro como fuera de las aulas, cada consejo, cada «empujón» para salir de mi zona de confort. Usted sigue enseñándonos y aconsejándonos cada vez que lo necesitamos, y también alegrándose por nuestros logros.
Gracias a esta profesión estoy trabajando en el mundo del vino en una distribuidora que promueve el vino peruano, lo cual me permite viajar por el país y participar en concursos, ferias y catas en distintas ciudades, así como conocer diversas bodegas.
Giuliana Corrales – Promoción 2024-2025
Decidir formarme como Sommelier en Excella fue una de las decisiones más importantes y transformadoras de mi vida. Llegué con curiosidad y ganas de aprender sobre el mundo del vino, pero sin imaginar cuánto este camino me ayudaría a crecer y a superarme día a día, tanto en lo académico como en lo personal.
Excella me enseñó que era capaz de ir más allá de mis propios límites, que con constancia, disciplina y esfuerzo podía lograr todo lo que me propusiera. Cada etapa de la formación fue un desafío que me impulsó a exigirme más, a confiar en mis capacidades y a entender que el aprendizaje verdadero se construye con compromiso y perseverancia.
Elegí esta formación buscando crecimiento y una profesión que me conectara con lo que amo, y en Excella encontré mucho más que una escuela: encontré un espacio de formación humana, de acompañamiento y de inspiración. El apoyo de los profesores, especialmente de Andrea Bruno, fue fundamental para fortalecer mi vocación, mi seguridad y mi amor por esta profesión.
Hoy puedo decir que ser Sommelier se convirtió en una forma de ver y vivir la vida. Gracias a Excella, comprendí que la excelencia se logra paso a paso, con esfuerzo constante y pasión por lo que uno hace. Estoy profundamente agradecida por todo lo aprendido y por haberme demostrado que siempre puedo seguir superándome.
José Ibárcena – Promoción 2024
Crecí en Moquegua, la tierra natal de mi madre, entre el vino, el Pisco, los licores tradicionales y las leyendas e historias gallardas de la antigua villa española que aun resonaban en las viejas paredes del solar familiar. En casa se juntaron las dos pasiones que enriquecieron mi inquieto espíritu: el amor de mi padre por los libros y el exquisito y maravilloso don gastronómico de mi madre, educada para perpetuar las antiguas recetas familiares.
Soy investigador y escritor, y mi trabajo se ha enmarcado en mis dos pasiones y el amor que le tengo a mi tierra. Fruto de ello son mis libros y los artículos que he publicado.
En mi afán por continuar mi preparación y aprender más sobre la cultura del vino me acerqué a Excella. Fue nuestra querida Andrea Bruno quien me encaminó en el extraordinario y maravilloso mundo del vino, las bebidas espirituosas y los productos gourmet, ampliando mi visión e inspirándome a desarrollarme profesionalmente dentro de la sumillería, algo que nunca había pensado.
Me siento profundamente agradecido con Excella y con Andrea, y creo hablar a nombre de la promoción 2023-2024, por la formación recibida. Sin ella y su pasión por el vino hubiera resultado ilusorio dedicarme a esta profesión.
Mery Obregón – Promoción 2024
Mi pasión por el vino empezó en la bodega Santiago Queirolo, donde comencé como analista y luego ascendí sucesivamente a Jefe de laboratorio y a Jefe de Bodega, y finalmente pasé a desempeñarme como Asistente de Enología. Después de quince años descubriendo el alma del vino desde su elaboración, sentí que mi conocimiento necesitaba una nueva dimensión.
Una entrevista con Andrea Bruno durante la pandemia fue la señal definitiva: supe que Excella era el lugar correcto. No dudé ni un minuto. Enfrenté una formación de máxima exigencia académica que no solo profundizó mis conocimientos, sino que me integró a un maravilloso grupo de profesionales que viven el vino con la misma intensidad que yo.
Ahora combino el dominio técnico de los procesos de elaboración con la sensibilidad del análisis sensorial. Gracias a esta formación, hoy fusiono la precisión científica con la cultura enogastronómica para ofrecer una visión integral y experta en el sector vitivinícola.